Principios para la Vida

Por alguna razón los seres humanos llegamos al mundo sin un instructivo para vivir nuestras vidas. En ocasiones esto nos complica de gran manera las cosas, pero por otro lado esto también convierte la vida en una experiencia mucho más interesante, al no tener que comportarnos como simples autómatas.

Sin embargo, es cierto también que las personas en muchas ocasiones necesitamos aferrarnos a algo sólido para evitar navegar a la deriva y ser arrastrados por las muchas situaciones difíciles a las que nos enfrentamos frecuentemente. Los humanos hemos creado varios puntos de referencia o ejes centrales como la religión, la familia, los amigos, e incluso el poder y el dinero  para sujetarnos cuando las cosas no pintan tan bien, sin embargo, todas estas cosas pueden cambiar a lo largo del tiempo y de un momento a otro podemos quedarnos con las manos vacías y sin un lugar para sujetarnos de manera firme.

Los principios como una plataforma para la vida

Casi todas las cosas en el mundo tienen ciertos fundamentos o bases para su funcionamiento. En la naturaleza existen leyes o principios como La Ley de la Gravedad, La Ley de Faraday (en la electricidad) y muchas otras más que determinan como funcionan las cosas. De la misma forma, hemos descubierto algunos principios infalibles que al aplicarlos correctamente nos pueden garantizar el desarrollo de una vida en equilibrio, más productiva y feliz.

Sin embargo, estos principios suelen confundirse entre una serie de nuevas ideas propuestas (valores, hábitos, etc.) que en muchas ocasiones se contraponen o simplemente resultan redundantes, de manera que a final de cuentas terminamos una innumerable lista de conceptos y parámetros que supuestamente debemos cumplir. Para que los principios de vida sean realmente efectivos, estos deben ser conceptos claros y simples que podamos recordar y sobre todo integrar realmente en nuestras vidas.

Los principios para la vida

Los principios para la vida son acción, no son simples creencias o convicciones; son herramientas que construyen y moldean nuestras vidas para darle solidez y mayores posibilidades de expansión en todas sus áreas.

La Verdad

No existen verdades absolutas. La verdad como principio de vida consiste en estar permanentemente en su búsqueda. Lo que hoy damos como cierto, tal vez mañana sea diferente o cambie por completo. El principio de la verdad nos obliga a actualizar nuestras creencias de forma constante. Utilizar la verdad como principio, no implica que debamos saber o conocerlo todo. El reconocimiento de nuestra ignorancia sobre ciertos temas o situaciones implica también el uso de la verdad.

Cuando utilizamos la verdad como principio rector de nuestras vidas, de forma implícita estamos aplicando conceptos como la sinceridad, la honestidad, la comunicación, la transparencia y otros que surgen de la combinación de la verdad con los otros dos principios para la vida.

El Bien Común

El bien común es otro principio para la vida que significa acción. El solo hecho de desearle el bien a otras personas no es suficiente; es necesaria la acción de nuestra parte para contribuir y hacer del bien común una realidad.

Buscar el bien común significa que cada una de nuestras acciones y decisiones busquen el beneficio colectivo y no solo el particular, o que por lo menos con ellas se cause el menor daño a los demás.

El principio del bien común también lleva implícitos otros conceptos importantes como el respeto, la empatía, la solidaridad, y la cooperación.

El Desarrollo

Los principios para la vida vistos anteriormente (la verdad y el bien común) por si solos tienen la capacidad de convertirnos en buenas personas, pero existe un principio complementario que nos ayuda a volvernos personas excepcionales: el principio del desarrollo.

El principio del desarrollo significa la expansión de todas nuestras capacidades con el fin de contar con un mayor poder personal que nos permita modificar positivamente nuestro entorno e influir sobre otras personas.

El desarrollo significa creación, evolución, crecimiento y expansión de la persona en todas sus dimensiones: salud, relaciones personales, intelecto, espiritualidad, y contribución con la sociedad y el mundo.

Integración de los principios para la vida

Estos tres principios (la verdad, el bien común y el desarrollo) aplicados de forma independiente tienen la capacidad de mejorar sustancialmente nuestras vidas, sin embargo, es la combinación de ellos la que puede brindarnos resultados excepcionales.

En el mundo existen personas que dedican sus vidas a la búsqueda de la verdad pero que tal vez dejan de lado el bien común y el desarrollo. También existen personas que buscan el bien común pero no cuentan con los recursos ni la influencia necesarios para lograr resultados significativos. Por otro lado, existen personas muy poderosas (con altos niveles de desarrollo económico o con una gran capacidad de influencia) que lamentablemente dejan de lado los principios de la verdad y el bien común.

Imagina un mundo con personas altamente desarrolladas que busquen la verdad y el bien común. Definitivamente nuestro mundo sería muy distinto.

Un comentario sobre “Principios para la Vida”

  1. Muchas gracias por su esfuerzo y dedicación,siento que se ha aclarado algo de lo que tenia necesidad de entender.
    mil gracias
    DIOS LOS BENDIGA!

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